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En busca del fuerte perdido.

Guanajuatito


De nuevo llega el domingo, un nuevo destino, una nueva aventura. Voy algo desvelado y tarde al encuentro con Edgar, el punto de encuentro es un centro comercial a la salida de sierra de Lobos, llego 15 minutos después de lo acordado y Edgar aun no aparece.
Espero pacientemente hasta que veo acercarse dos motos, Edgar pilotea su TS185 acompañado por su chikis y al mando de una DR200 va su tío Víctor.
Solo hay tiempo de un mucho gusto y tomamos rumbo a la sierra, pensamos llegar a las ricas quesadillas de Guanajuatito.

Victor y DR200

Caminos desconocidos

Explorando sierra de lobos

Caminos dificiles


Ya en el lugar comenzamos a platicar, nuestra meta es visitar el lugar donde se encontraba el Fuerte del Sombrero.
Si no te llama la atención la historia, te doy un pequeño resumen. En ese fuerte estaba acuartelado el héroe insurgente Pedro Moreno, desde ese lugar organizaba y comandaba sus acciones de guerrilla, llego otro insurgente al lugar nada más y nada menos que Don Javier Mina, este señor era todo un guerrillero de origen Español, lo que el ejercito realista odiaba más que a los insurgentes era a los traidores a la corona española, el hecho es que se empeñaron en cazarlos, los españoles sitiaron el fuerte y a punta de cañonazos, hambre y sed fueron doblegando a los que ahí habitaban, Mina y Moreno trataron de escapar, huyeron con rumbo a Guanajuato, pero al descansar en el rancho del Venadito, en territorios de Silao, serian sorprendidos por el ejército español, resultando muerto Moreno y Mina hecho prisionero, Mina seria más tarde fusilado en lo que hoy es Abasolo y los ocupantes que quedaron en el fuerte, correrían la misma suerte días después al ser finalmente derrotados, antes de ser fusilados, fueron obligados a demoler su fuerte, ubicado en la parte más alta del cerro del Sombrero.
En nuestra plática hablábamos de las dudas que teníamos sobre cómo llegar al lugar, ya que casi no hay información sobre este, pensamos aplicar el clásico: “preguntando se llega a roma”.

Aventura dominguera

Edgar y Alma


Terminamos nuestras quesadillas y seguimos, la única referencia que teníamos para ubicarnos, es la cercanía que tiene el lugar con respecto a una estación de microondas que se encuentra en lo más alto de la sierra.
Preguntando en ese lugar la gente no sabía nada, así que decidimos tomar la brecha que lleva hacia las antenas a pesar de las rejas de alambre de púas, aplicamos el clásico si no tiene candado tu pásate.
El camino es difícil, pero aun así Víctor se muestra temerario en su manejo, creo que es de familia lo de ser bonachones y maniáticos en la moto.
Edgar en cambio esta vez va un poco más relajado, ya que el lleva peso extra y la responsabilidad de cuidar de su chikis.

Caminos de la sierra de Guanajuato

Este paisaje me pone feliz

Los amigos Vaqueros


Y yo como siempre soy el más lento, el más precavido o el más wey. Es que a pesar de que disfruto rodar entre las piedras, lodo y charcos, aun me falta mucha maña.
El camino es difícil, tiene mucha piedra suelta, hoyos y ramas tiradas por la lluvia, nuestro andar es en primera velocidad a no más de 30 km/h el camino por momentos tiene hierba y luego se vuelve de piedra, después de unos metros solo hay lodo es sumamente cambiante y las lluvias hacen que en unos tramos el camino parezca rió por toda el agua que va bajando del cerro y es que en estos días ha llovido con ganas en las cercanías de León principalmente en la zona de la sierra.
Voy manejando con las piernas abajo, tratando de apretar con las rodillas el tanque, mientras mantengo mis manos sobre el manubrio con firmeza, al ir subiendo por ese rió que en algún momento fue camino, tengo que ayudarme con mis piernas para quitarle por segundos parte de mi peso a la moto y pueda lograr sortear los hoyos y las fisuras que hay entre las piedras, el agua que baja no nos ayuda en nada y es que nuestras llantas derrapan, el camino es bastante resbaloso y ya perdí la cuenta de cuantas veces me he salvado de caer.
Seguimos abriendo los alambrados que encontramos a nuestro paso ya que están sin candados, creemos que son solo para detener al ganado ya que no hay letreros de propiedad privada.
Después de varias cercas salimos de vuelta a la carretera, así que decidimos regresar y seguir escudriñando en el lugar.
En base a lo que encontramos en Internet sabemos que el lugar está en una cima, junto o al menos cerca de una cañada.
Ya de regreso con más calma vamos dejando el camino y escudriñamos más hacia los lados. Llegamos a una cañada que está a solo 200 m. del camino, la vista es simplemente maravillosa. Si no encontramos el fuerte al menos esto ya valió la pena.
Mientras nos tomábamos fotos llegaron dos amigos Vaqueros, a los que saludamos y pedimos referencia, eran las primeras personas que veíamos en un buen rato, no sabían nada del fuerte, pero nos dieron las señas para ir a otra cima, que también tenía una cañada espectacular, decidimos hacerles caso y aventurarnos hacia donde decían, antes de partir encontré un sombrero tirado, bueno ya solo nos faltaba encontrar el fuerte, el sombrero ya lo teníamos.

Encontre el sombrero

Quemando llanta

Algun lugar de sierra de lobos


Subiendo la cima que nos indicaron los amigos Vaqueros, llegamos a un punto donde nuestras motos ya no podían subir más, así que decidimos voluntariamente a huevo, hacer un poco de pierna y caminar.
En la cima la vista era aun mas impresiónate, a lo lejos podíamos ver el mirador donde tomamos las otras fotos solo que aquí estábamos a 100 o 200 m. más arriba, a la orilla del abismo el cuerpo se te pone tenso y es que una caída y se acabo tu vida.
Vemos un águila volando a escasos metros de nosotros, pensamos que debe de tener su nido en lo escarpado de la barranca,
Disfrutamos de la buena vista pero aun así no encontramos el fuerte. Descendemos a donde dejamos las motos y tomamos camino, de regreso en dos ruedas.

haciendo pierna

Donde las aguilas

Vive Guanajuato

Champiñones

Campotraviesa


Ya hacia hambre así que regresamos de vuelta a León, rodamos con calma y sin incidentes, contentos por haber compartido parte de nuestro domingo en los caminos de Guanajuato, nos quedo la espina por no haber encontrado el lugar del fuerte, pero los paisajes y la convivencia fue de lo mejor.
Tal vez dirán que relato tan corto, pues tienen razón no rodamos ni siquiera 70 Km. Pero seguiré peinando esa zona hasta dar con el lugar del fuerte, es extraño que un lugar Histórico este literalmente perdido y olvidado, creo que papa gobierno debería de rescatar esos lugares, en vez de estar ideando parquecitos del bicentenario, mínimo unas señales que te indiquen donde esta serian de mucha ayuda.

perdigones de escopeta u oxido

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